Noticias

Esposados a una ventana castigan a detenidos de la PNB

Negarse a salir a tribunales o simplemente no cumplir las órdenes de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) parece ser la excusa perfecta para violar los derechos humanos de los privados de libertad.

Según las denuncias recibidas por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), estos tratos crueles e inhumanos contra los presos de una comisaría de la PNB, mejor conocida como “Pata e’ Palo” y ubicada en la avenida Libertador de Barquisimeto, estado Lara.

En un material audiovisual que hicieron llegar al equipo de OVP se observa como dos hermanos fueron esposados a una ventana y una mujer a una pared del calabozo, respectivamente, durante horas. Incluso en un vídeo se puede notar la presencia de un funcionario policial.

Trascendió que el mismo día que ocurrieron los hechos, que según informan fue el 31 de octubre de este 2022, se hizo la denuncia ante la Fiscalía 21 con Competencia en Derechos Fundamentales del Ministerio Público del estado Lara. Sin embargo, la respuesta del propio fiscal fue remitirlos a la Fiscalía Superior y no fue sino hasta el día siguiente que se hizo la respectiva visita por parte del Fiscal 21 a la sede de la PNB.

Cobran causa

Los maltratos no son las únicas irregularidades que existen en estas instalaciones, pues el hacinamiento y el cobro de vacuna (cobro de dinero) también son frecuentes.

Familiares de varios privados de libertad explicaron que los presos duermen en colchonetas que ellos mismos les compran.

También cuelgan sábanas de los barrotes para hacer hamacas, mientras que quienes desean dormir más cómodos deben cancelar en dólares para ser trasladados a otra celda.

Asimismo, desde hace más de dos años cancelan una “causa” mensual y en ocasiones la cobran quincenal. Esta comenzó en 5 dólares y ahora aumentó a 10 dólares, aunque hay privados de libertad que les toca cancelar hasta 20 dólares, dependiendo de las comodidades que quieran.

Según denunciaron los familiares al OVP, la “causa” es cancelada a otro preso, quien es un funcionario que también se encuentra tras las rejas y hasta ahora tiene el control de los calabozos.

Las visitas en dicha comisaría fueron canceladas con la llegada de la pandemia y aún no han sido reanudadas como en otros centros policiales. Sin embargo, permiten el acceso de familiares por un monto de 10 dólares y por breves minutos.

Los familiares de los hombres y mujeres allí recluidos esperan que los maltratos terminen y que estás denuncias que se hicieron públicas sean para que se restablezca el control y el respeto a los derechos humanos dentro de las instalaciones de la PNB.

Por su parte, OVP exige una investigación exhaustiva y transparente por parte de los organismos correspondientes.

 

Prensa Observatorio Venezolano de Prisiones